Capacidad eléctrica

Demanda contratada vs demanda máxima: cómo no pagar de más a CFE

El cargo por demanda puede pesar tanto o más que la energía en tu recibo CFE, y se calcula sobre el pico que registra el medidor, no sobre lo que consumes en total. Entender la diferencia entre lo que contrataste y lo que realmente mides es la palanca más directa para dejar de pagar de más.

Llega el recibo de CFE del mes y el director de operaciones nota algo que no cuadra: la planta produjo lo mismo que el mes pasado, los turnos fueron iguales, el consumo de energía en kWh apenas se movió, pero el total a pagar subió de manera notoria. Al desglosar el recibo aparece el culpable: el cargo por demanda se disparó. Si desglosar el recibo no es algo que hagas a menudo, primero conviene entender cómo leer tu recibo de CFE industrial línea por línea. Un solo evento —probablemente el arranque simultáneo de varios motores una mañana, o un compresor extra que entró en una hora pico— levantó el pico medido del mes y, con él, una porción del recibo que no tiene nada que ver con cuánta energía se consumió, sino con qué tan alto fue el pico instantáneo de potencia.

Ese escenario es de los más comunes y de los menos entendidos en la facturación eléctrica industrial. La mayoría de las plantas vigila el consumo de energía (los kWh) porque es lo intuitivo, pero descuida la demanda (los kW), que en tarifas de gran demanda suele pesar tanto o más en el recibo. Y dentro de la demanda conviven tres conceptos que se confunden todo el tiempo: la demanda contratada, la demanda máxima medida y la demanda facturable. Distinguirlos es lo que separa a una planta que paga lo justo de una que paga de más sin saberlo. Este artículo los explica uno por uno y muestra cómo dimensionar la contratada y bajar el pico facturable.

Qué es la demanda contratada

La demanda contratada es la capacidad de potencia, expresada en kilowatts (kW), que el usuario pacta con CFE al firmar su contrato de suministro. Es, en esencia, una declaración: "mi instalación va a requerir hasta este nivel de potencia". Sobre ese número CFE dimensiona la acometida, el transformador, la protección y, en general, la infraestructura que reserva para atender a ese servicio.

La demanda contratada cumple dos funciones prácticas:

  • Reserva de capacidad. CFE aparta para tu instalación una porción de su red y de su transformación. Esa reserva tiene un costo, porque esa capacidad no se la puede ofrecer a otro usuario.
  • Referencia contractual. Es el límite que tu instalación, en teoría, no debería rebasar de forma sostenida. Rebasarlo de manera recurrente tiene consecuencias, que veremos más adelante.

Lo importante para un director de operaciones es esto: la demanda contratada se fija una vez —al contratar o al ampliar el servicio— y se queda ahí hasta que alguien la revisa. No se ajusta sola. Si tu planta encogió su operación o nunca llegó al pico que se proyectó al construirla, lo más probable es que sigas cargando una contratada que ya no corresponde a tu realidad. Y eso se paga.

Qué es la demanda máxima medida

La demanda máxima medida es el pico real de potencia que el medidor de CFE registró durante el periodo de facturación. A diferencia de la contratada, este número no lo declaras tú: lo mide el equipo, mes con mes, a partir de cómo opera realmente tu planta.

Aquí hay un detalle técnico que cambia todo y que casi nadie tiene claro: la demanda medida no es el pico instantáneo. El medidor no se queda con el valor más alto que vio durante una fracción de segundo. Lo que hace es calcular el promedio de potencia en intervalos de tiempo —típicamente ventanas de 15 minutos— y registrar como demanda máxima del periodo el más alto de todos esos promedios.

La consecuencia es enorme para la operación:

  • Un arranque de motor que dura unos segundos y eleva la potencia un instante no fija por sí solo la demanda del mes, porque se promedia con el resto de la ventana de 15 minutos.
  • Lo que sí fija la demanda es una condición sostenida: tener muchas cargas operando a la vez durante esos 15 minutos. Por ejemplo, que coincidan el arranque escalonado de varias líneas, los compresores y el aire acondicionado en la misma franja.
  • Por eso, aplanar el pico no es perseguir cada arranque instantáneo, sino evitar que demasiadas cargas se concentren en el mismo intervalo.

En otras palabras, la demanda máxima medida es una foto del peor cuarto de hora de tu planta en el mes. Si logras que ese peor cuarto de hora sea más bajo, baja la demanda medida, y con ella el cargo.

Insight clave

La demanda contratada es una promesa que firmaste; la demanda máxima medida es la realidad que tu medidor registra cada 15 minutos. Pagar de más casi siempre nace de la brecha entre las dos: una contratada inflada respecto al pico real, o un pico real disparado por concentrar cargas en el mismo intervalo. Cerrar esa brecha en ambos frentes es la palanca de ahorro.

Qué es la demanda facturable y cómo cobra CFE

La demanda facturable es el número sobre el que CFE realmente aplica el cargo por demanda del mes. No siempre coincide con la demanda máxima medida ni con la contratada: es el resultado de una fórmula que CFE define en cada tarifa de gran demanda, y que combina lo medido con la contratada y, según la tarifa, con los periodos horarios.

Sin entrar en cifras exactas —que cambian con cada actualización tarifaria y conviene siempre verificar en el recibo y en las disposiciones vigentes— la mecánica general funciona así:

  • En tarifas de un solo bloque de demanda (como GDMTO), la demanda facturable se construye principalmente a partir de la demanda máxima medida en el periodo. El cargo por demanda es un valor en pesos por cada kW de demanda facturable.
  • En tarifas horarias (como GDMTH), el día se divide en periodos —punta, intermedio y base— y la demanda facturable se determina con énfasis en la demanda medida durante el periodo de punta, que es cuando la red está más exigida. Concentrar carga en punta encarece tanto la energía como la demanda; correrla a horas base la abarata. Cuál de las dos tarifas conviene según el perfil de tu planta lo desarrollamos en tarifa GDMTH vs GDMTO: cuál le conviene a tu industria.
  • La contratada entra como piso o referencia. En varios esquemas, si la demanda medida cae muy por debajo de la contratada, la facturable no baja en la misma proporción: hay un suelo ligado a lo que contrataste. Por eso sobre-contratar puede sostener un cargo aunque ya no uses esa potencia.

El punto que todo director de finanzas debería tener presente: el cargo por demanda suele pesar tanto como el de energía, y en plantas con factor de carga bajo —picos altos y consumo promedio modesto— puede superarlo. Qué significan exactamente esos indicadores y cómo interpretarlos lo desarrollamos en factor de carga y factor de demanda en la industria. Optimizar solo los kWh y olvidar los kW es dejar la mitad del problema sobre la mesa.

ConceptoQuién lo fijaCómo se determinaEfecto en el recibo
Demanda contratadaEl usuario, al firmar o ampliarDeclaración de capacidad en kW; se queda fija hasta revisarlaReserva de capacidad; puede actuar como piso de la facturable
Demanda máxima medidaEl medidor de CFEEl promedio de potencia más alto en ventanas de ~15 min del periodoInsumo principal de la demanda facturable
Demanda facturableLa fórmula tarifaria de CFECombina medida + contratada + periodos horarios según la tarifaEs el kW sobre el que se aplica el cargo por demanda

Los dos extremos que cuestan: sobre-contratar y sub-contratar

Dimensionar la demanda contratada es un ejercicio de equilibrio, porque equivocarse en cualquiera de las dos direcciones tiene costo.

Sobre-contratar: pagar por capacidad que no usas

Es el error más silencioso porque no genera ninguna alarma. La planta opera bien, nadie recibe una penalización, y por eso nadie revisa. Pero al haber contratado más kW de los que el proceso realmente exige:

  • Se está reservando —y pagando— una capacidad que permanece ociosa.
  • En esquemas donde la contratada funciona como piso, la demanda facturable no puede bajar tanto como la medida lo permitiría, así que se paga un cargo por demanda inflado mes tras mes.
  • Es un sobrecosto recurrente que se arrastra durante años, muchas veces heredado de una proyección optimista del día que se construyó la planta.

Sub-contratar: rebasar y arriesgar el suministro

El extremo opuesto es contratar menos kW de los que la planta termina necesitando. Aquí los riesgos son más visibles y más graves:

  • Rebases de demanda. Cuando la demanda medida supera la contratada, CFE aplica cargos por la potencia excedente, que suelen ser más onerosos que el cargo ordinario. Rebasar de forma recurrente sale caro.
  • Penalizaciones y revisión de contrato. Rebases sostenidos pueden derivar en que CFE exija regularizar el contrato y ajustar la contratada al alza, con la obra y los trámites que eso implique.
  • Riesgo de no alcanzar el pico. En el peor caso, la infraestructura reservada se queda corta frente a lo que la planta intenta jalar. Eso se traduce en limitaciones de capacidad justo cuando se quiere crecer o arrancar una línea nueva.

Sub-contratar, además, es el síntoma de un problema de fondo más caro: una planta que dimensionó mal su capacidad desde el diseño. Cómo se calcula la potencia que un proyecto nuevo realmente va a necesitar lo cubrimos en cómo calcular los kVA que realmente necesita tu nueva planta.

Cuando el crecimiento es real y la contratada se queda corta de verdad, la salida no es resignarse a los rebases sino ampliar la capacidad con respaldo técnico ante la autoridad. Así lo trabajó M2 Energy en un proyecto del noreste del país, donde los estudios de impacto ante CENACE bajo el Criterio CONE-16 del Código de Red sustentaron +15 MW de demanda incremental aprobada por CENACE y llevaron el centro de carga a más de 26 MW; lo documentamos en este caso de ampliación de subestación 115/13.8 kV.

¿No sabes si tu demanda contratada corresponde a tu operación real? Analizamos tus últimos 12 meses de demanda medida contra tu contratada, identificamos si estás pagando capacidad ociosa o arriesgando rebases, y te decimos exactamente a cuánto deberías ajustarla.
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Cómo dimensionar bien la demanda contratada

El objetivo no es contratar el pico absoluto que tu planta podría llegar a tener en el peor día imaginable, ni recortar al hueso y vivir al filo del rebase. Es fijar la contratada con un margen razonable sobre el pico recurrente real. Eso se hace con datos, no con intuición.

  1. Reúne 12 meses de demanda máxima medida. Cada recibo trae la demanda máxima del periodo. Doce meses capturan la estacionalidad completa: el verano con aire acondicionado a tope, los meses de mayor producción, los paros. Con menos de un año te arriesgas a dimensionar sobre una temporada que no representa el resto.
  2. Identifica el pico recurrente y separa los atípicos. No todos los picos pesan igual. Un máximo que se repite mes con mes es tu demanda real de operación. Un pico aislado —causado por un evento puntual, una prueba, un arranque mal escalonado que ya corregiste— es ruido que no debe dictar la contratada. Distingue la línea de base recurrente del evento excepcional.
  3. Fija la contratada con un margen sobre el pico recurrente. Sobre ese pico recurrente se añade un colchón prudente para absorber crecimiento previsto y variación normal, sin caer en sobre-contratar. El tamaño del margen depende de qué tan estable es tu operación y de tus planes de expansión; una planta con carga muy constante puede ir más ajustada que una con picos erráticos.
  4. Considera el crecimiento planeado, no el imaginado. Una ampliación firme y cercana tiene sentido contemplarla; una aspiración a varios años solo paga capacidad ociosa durante todo el tiempo intermedio.

Cuando la planta todavía no existe o va a cambiar de proceso, este análisis no se puede hacer con recibos históricos porque no los hay. Ahí entra el estudio de carga, que proyecta la demanda real a partir del inventario de equipos, sus factores de uso y de simultaneidad. Cómo se construye esa proyección lo explicamos en el estudio de carga eléctrica industrial: cómo proyectar la demanda real.

Palancas para bajar la demanda máxima facturable

Ajustar la contratada corrige la promesa; bajar el pico medido corrige la realidad. Como la demanda facturable se construye sobre el promedio más alto de ~15 minutos, todo lo que aplane ese peor cuarto de hora reduce directamente el cargo. Este trabajo de gestión de la demanda para aplanar el pico de tu factura agrupa las siguientes palancas, de la más operativa a la más de inversión:

  • Aplanar el perfil de demanda. El enemigo es la coincidencia: muchas cargas grandes operando en el mismo intervalo. Distribuir su uso a lo largo del día, en lugar de concentrarlo, baja el pico sin reducir el trabajo total.
  • Escalonar el arranque de motores y cargas grandes. Arrancar todo al inicio del turno crea un pico de simultaneidad. Programar arranques con minutos de diferencia entre cargas evita que se sumen en la misma ventana de medición. Es una medida de bajísimo costo y alto impacto.
  • Gestión de demanda y control de cargas. Sistemas que monitorean la demanda en tiempo real y desconectan o difieren cargas no críticas cuando el promedio del intervalo se acerca a un umbral. Así se "recorta" el pico antes de que se consolide en la lectura de 15 minutos.
  • Mover carga fuera de punta (en tarifas horarias). En GDMTH, correr los procesos que lo permitan hacia los periodos intermedio o base alivia la demanda facturable de punta, que es la más cara.
  • Almacenamiento con baterías (peak shaving). Un banco de baterías que se carga en horas valle y entrega energía durante los picos puede recortar la demanda que ve el medidor sin alterar la operación. Es la palanca de mayor inversión, y conviene evaluarla cuando el cargo por demanda es lo bastante grande como para justificar el CAPEX.

El orden de prioridad realista: primero las palancas operativas de cero o bajo costo —escalonar arranques, aplanar el perfil, mover carga de punta—, que suelen dar el primer recorte sin inversión. El control de cargas y las baterías se justifican cuando el ahorro por demanda lo amerita.

Cómo solicitar un ajuste de demanda contratada a CFE

Si el análisis de 12 meses revela que la contratada está por encima del pico recurrente real, el ajuste a la baja es un trámite que el usuario puede iniciar ante CFE. La lógica del proceso es la siguiente:

  • Sustenta con datos. El historial de demanda máxima medida es la evidencia de que la contratada no corresponde a la operación. Cuanto más sólido el historial, más limpio el trámite.
  • Solicita formalmente el cambio de contrato. El ajuste de la demanda contratada implica modificar las condiciones del servicio ante CFE. Según la magnitud del cambio, puede requerir revisión de la infraestructura asociada.
  • Cuida no quedarte corto. Bajar la contratada demasiado para ahorrar más puede dejarte expuesto a rebases si el pico recurrente vuelve a subir. El ajuste debe respetar el margen sobre el pico real, no perseguir el mínimo a toda costa.
  • Acompáñate de quien conozca el proceso CFE. El trámite tiene formas y tiempos. Hacerlo bien la primera vez evita idas y vueltas, y asegura que el ahorro que muestra el papel se materialice en el recibo.

Para una planta que descubre que lleva años sobre-contratada, este ajuste es de los pocos movimientos que reducen el recibo de forma permanente sin tocar la operación ni invertir en equipo: es corregir un número en el contrato para que refleje la realidad que el medidor ya venía registrando.


Demanda contratada, demanda máxima medida y demanda facturable no son lo mismo, y confundirlas es lo que hace que tantas plantas paguen de más a CFE sin darse cuenta. La contratada es la capacidad que prometiste; la máxima medida es el promedio de potencia más alto que tu medidor registra en ventanas de unos 15 minutos; y la facturable es el número que CFE construye con la fórmula de tu tarifa para aplicar el cargo por demanda, un cargo que pesa tanto o más que la energía. No pagar de más es trabajar los dos frentes: dimensionar la contratada con un margen razonable sobre tu pico recurrente real —con 12 meses de historia— y bajar el pico medido aplanando el perfil, escalonando arranques y, donde se justifique, controlando cargas o almacenando energía. Si tu recibo subió sin que cambiara tu producción, la respuesta casi siempre está en la demanda, no en la energía. Y se corrige.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre demanda contratada y demanda máxima?+
La demanda contratada es la capacidad en kW que el usuario pacta con CFE al firmar su contrato; es una declaración de cuánta potencia espera requerir y se queda fija hasta que alguien la revisa. La demanda máxima medida es el pico real de potencia que el medidor registra durante el periodo, calculado como el promedio mas alto en ventanas de alrededor de 15 minutos. La contratada es una promesa; la maxima medida es la realidad que mide el equipo cada mes.
¿Cómo calcula CFE el cargo por demanda?+
CFE aplica el cargo sobre la demanda facturable, un numero que define con la formula de cada tarifa de gran demanda. En tarifas de un solo bloque como GDMTO se construye principalmente a partir de la demanda maxima medida. En tarifas horarias como GDMTH se determina con enfasis en la demanda medida durante el periodo de punta. En varios esquemas la demanda contratada actua como piso, asi que la facturable no siempre baja en la misma proporcion que la medida. Las cifras exactas cambian con cada actualizacion tarifaria y conviene verificarlas en el recibo.
¿La demanda máxima es el pico instantáneo de mi planta?+
No. El medidor no se queda con el valor mas alto de una fraccion de segundo, sino con el promedio de potencia mas alto medido en ventanas de tiempo, tipicamente de 15 minutos. Por eso un arranque de motor que dura unos segundos no fija por si solo la demanda del mes: se promedia con el resto del intervalo. Lo que si fija la demanda es una condicion sostenida, como tener muchas cargas grandes operando a la vez durante esos 15 minutos.
¿Qué pasa si rebaso mi demanda contratada?+
Cuando la demanda medida supera la contratada, CFE aplica cargos por la potencia excedente, que suelen ser mas onerosos que el cargo ordinario. Rebasar de forma recurrente sale caro y puede derivar en que CFE exija regularizar el contrato y ajustar la contratada al alza, con la obra y los tramites que eso implica. En el peor caso, la infraestructura reservada se queda corta frente a lo que la planta intenta jalar y aparecen limitaciones de capacidad justo cuando se quiere crecer.
¿Cómo bajo mi demanda facturable sin frenar la producción?+
El objetivo es aplanar el peor cuarto de hora del mes, no reducir el trabajo total. Las palancas de menor costo son escalonar el arranque de motores para que no se sumen en el mismo intervalo, distribuir el uso de cargas grandes a lo largo del dia y, en tarifas horarias, mover procesos fuera del periodo de punta. Con mas inversion entran los sistemas de gestion y control de cargas que recortan el pico en tiempo real, y el almacenamiento con baterias, que entrega energia durante los picos. Conviene empezar por lo operativo y reservar el CAPEX para cuando el cargo por demanda lo justifique.
¿Cómo solicito un ajuste de demanda contratada a CFE?+
Primero se sustenta con datos: el historial de 12 meses de demanda maxima medida demuestra si la contratada esta por encima del pico recurrente real. Con esa evidencia se solicita formalmente el cambio de condiciones del servicio ante CFE, que segun la magnitud puede requerir revisar la infraestructura asociada. Es clave no quedarse corto: el ajuste debe respetar un margen sobre el pico real para no exponerse a rebases. Conviene hacerlo acompañado de quien conozca las formas y tiempos del proceso CFE para que el ahorro se materialice en el recibo.

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